La mezcla Dom Pérignon 2015 revela una estructura única, que resuena al ritmo de una energía controlada, canalizada por una acidez y una amargura que estallan magníficamente. Combina intensidad, firmeza contenida y contradicciones extremas. Lo elaboran solo en las mejores añadas con las variedades chardonnay y pinot noir.
El año 2015, lleno de paradojas para la vitivinicultura, dio lugar a una gran añada, superando múltiples retos. Una serie de sucesos meteorológicos se abatieron sobre los viñedos: heladas en invierno y primavera, lluvias torrenciales, granizadas y periodos de frío mientras las vides florecían e intensas olas de calor durante el verano. Afortunadamente, un tiempo cálido y seco palió las preocupaciones sobre la salud de la uva, favoreciendo su maduración.
Solamente con el fruto de las cosechas de calidad excepcional se elabora este selecto champagne. Esta nueva añada 2015 muestra una presencia inquebrantable, con una sensación táctil única durante toda la degustación. Su estructura intrínseca es luminosa y austera, con sabores elegantes y lineales.
Cuenta la leyenda que fue el monje Dom Pierre Pérignon quien consiguió que los vinos de la Champaña tuvieran burbujas. Romántica ficción o histórica realidad, lo cierto es que Dom Pérignon se convirtió desde entonces en el padre del Champagne. Este espíritu lo enarbola la bodega Möet & Chandon con este homenaje a Dom Pierre Pérignon. Por algo Dom Pérignon es uno de los nombres propios de la Champaña más deseados en el mundo.
Dom Pérignon 2015 evoca emociones estimulantes con un sutil amargor seguido de una vibración calmante y duradera.