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Como todos sabemos, el tequila es más que un simple licor; es un símbolo de la cultura mexicana, una explosión de sabor y tradición que ha trascendido todas las fronteras. Ha cautivado los corazones y los paladares de personas de todas las culturas y nacionalidades.
Queremos que descubras todo sobre el tequila, desde sus humildes comienzos en las tierras agrestes de Jalisco hasta alcanzar su estatus como uno de los licores más apreciados en todo el mundo. Si estás listo para sumergirte en este fascinante mundo, quédate con nosotros.
Recuerda que esto es solo una categoría, si no encuentras aquí lo que buscas, en la licorería de Santa Cecilia tienes muchos más donde elegir para poder encontrar siempre lo que estés buscando.
El tequila es un destilado fabricado en México, específicamente en la región de Tequila (Jalisco). Se produce a partir del jugo fermentado del agave azul, una planta nativa de esta área y destaca por su sabor único y su carácter distintivo, que puede variar según el tipo y el proceso de producción. Es conocido mundialmente por su sabor único y su peculiar manera de tomarlo con sal y limón.
La historia del tequila se remonta a la época prehispánica, donde el agave ya era utilizado por los nativos para producir una bebida fermentada llamada pulque. Con la llegada de los españoles, se introdujo el proceso de destilación y comenzó a elaborarse como lo conocemos hoy.
El proceso de fabricación del tequila sigue una serie de pasos tradicionales que han sido transmitidos de generación en generación. Vamos a ver los pasos básicos del proceso de fabricación:
El proceso comienza con el cultivo del agave azul, la materia prima fundamental, que se cultiva en Jalisco y otras áreas autorizadas de México. El agave puede tardar entre 7 y 10 años en madurar. Una vez listo, se cosecha a mano y se retiran las hojas para obtener el corazón de la planta.
Las piñas de agave se cuecen en hornos de piedra para convertir los carbohidratos en azúcares fermentables. Luego se trituran para extraer todo el jugo y comienza la fermentación que se lleva a cabo con levaduras.
El líquido fermentado se destila dos veces en alambiques de cobre o acero inoxidable para aumentar su contenido de alcohol y concentrar sus sabores. La primera destilación se llama “ordinario” y la segunda produce el tequila que se envasa o se añeja.
Esta fase solo se lleva a cabo en la elaboración de tequilas reposado, añejo y extra añejo. Envejece en barricas de roble durante un período de tiempo que puede ir desde los dos meses hasta más de tres años. Durante este periodo desarrolla sabores adicionales y suaviza el licor.
Se clasifica en varias categorías, cada una con sus propias características y métodos de producción. La principal distinción es según su pureza, puede ser 100% agave o (hasta un 49 % de azúcares provenientes de fuente distinta al agave). Vamos a ver los tipos más comunes:
También conocido como plata o joven se destila y embotella directamente después del proceso de destilación o se almacena por un periodo de hasta 2 meses. Es el más puro, sin añejamiento y con un reposo menor a dos meses en tanques de acero. Es de color claro y conserva el sabor fresco y suave del agave. El tequila blanco es perfecto para cócteles como el Margarita, el Paloma o el Tequila Sunrise, también se puede disfrutar solo. Es una opción popular para aquellos que prefieren el sabor puro y auténtico del agave.
Este tipo envejece en barricas de roble desde dos meses a un año. Este proceso de envejecimiento le confiere al reposado un sabor más suave y equilibrado, con notas sutiles de roble y vainilla. Durante el proceso adquiere un color dorado y un sabor más suave con notas de madera. El tequila reposado es una opción versátil y deliciosa, ideal para disfrutar solo o en cócteles suaves más refinados.
Este tequila de color ámbar se añeja en barricas de roble entre 1 y 3 años. Este proceso de envejecimiento le confiere al añejo una mayor profundidad de sabor y una mayor complejidad aromática, con notas de madera, caramelo y especias. Es perfecto para disfrutar solo o para combinar en cócteles sofisticados. Sin duda el añejo es una opción elegante para los conocedores de tequila.
Es la categoría más premium con un envejecimiento de más de tres años en barrica de roble. Este proceso de envejecimiento le confiere al extra añejo una riqueza y una distinción excepcionales, con notas profundas de madera, chocolate y frutas secas. Se le considera como la máxima expresión del arte del tequila. Se suele reservar para ocasiones especiales y para aquellos que buscan una experiencia de sabor verdaderamente excepcional. Su sabor profundo e intenso es ideal para degustar solo.
A la hora de elegir un tequila es importante considerar tus gustos personales y la ocasión en la que vas a disfrutarlo. Si te gustan los sabores frescos y herbales, un tequila blanco o reposado podría ser la mejor opción. Para aquellos que prefieren sabores más suaves, complejos y refinados, el tequila añejo o extra añejo pueden ser la mejor alternativa.
Si lo que quieres es combinarlo con otros licores, el tequila blanco es perfecto para los cócteles, mientras que los tequilas añejos son los más indicados para degustar solo.
En cuanto al tequila precio puedes encontrar tequilas para todos los presupuestos y con distintas calidades. Los tequilas añejos y extra añejos suelen ser más caros debido a su largo proceso de envejecimiento, pero puedes estar seguro de que no será necesario gastar mucho para disfrutar de un buen tequila.
Deseamos que esta pequeña guía te ayude a encontrar el tequila perfecto para ti. Te animamos a explorar nuestra selección en la tienda de vinos y licorería de Santa Cecilia y permítete experimentar con diferentes estilos y marcas para descubrir cuál es tu favorito.
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