El blend con el que se elabora Johnnie Walker Black Label cuenta con whiskies envejecidos durante un mínimo de 12 años. La emblemática mezcla de más de 30 whiskies de malta y grano procedentes de toda Escocia han convertido a Johnnie Walker Black Label en una de las mezclas escocesas más vendidas del mundo, y está considerado como “el Everest de los whiskies premium”. Ha recibido numerosos premios en todo el planeta. Con un sabor profundo y ahumado, este Black Label representa la esencia de esta destilería escocesa.
Johnnie Walker es una marca de whisky escocés que se originó en la ciudad escocesa de Kilmarnock. Ahora es propiedad de Diageo. La marca fue establecida por primera vez por el tendero John Walker. Hoy es la marca de whisky escocés mezclado más ampliamente distribuida en el mundo, vendida en casi todos los países.
El logo, conocido como “The walker” (el caminante), hace honor al apellido de la dinastía. Este diseño surgió en 1908 en un almuerzo entre George, Alexander II y el famoso caricaturista Tom Browne. Este último dibujó un boceto en el reverso de una tarjeta del menú. Tras algunas variaciones en el diseño, Michael Peters crea en 1999 la versión para el nuevo milenio. Cambia a “The walker” su orientación, de manera que caminara de izquierda a derecha. Con esto, la marca adquirió una nueva perspectiva que inspira el progreso personal (Keep Walking).
El paso de “The walker” sigue y seguirá su marcha, buscando marcar historia en cada siglo que pasa. Es por eso que miles de millones de caminantes disfrutan del mejor whisky del mundo.