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El champagne es conocido como el rey de los vinos espumosos y tiene su origen en la región de Champagne, en el noreste de Francia. La historia de este vino se remonta al siglo XVII, cuando los monjes benedictinos comenzaron a experimentar con la fermentación de las uvas de la región.
Quédate con nosotros si quieres saber más detalles de esta burbujeante y efervescente bebida que evoca celebraciones y momentos especiales, como su proceso de elaboración, los diferentes tipos disponibles y cómo ha trascendido las fronteras francesas para convertirse en un icono global.
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Una figura clave en la historia del Champagne es Dom Pérignon, un monje benedictino que, según la leyenda, descubrió el método para hacer el vino espumoso. Aunque la realidad es que Pérignon contribuyó a mejorar la calidad del vino de Champagne, el método para hacer vino espumoso ya se conocía antes de su tiempo.
De hecho, la historia data del siglo I con las vides domésticas de la región.La fama de Reims, capital del Champagne, nació con el bautismo de Clodoveo en la catedral de Notre-Dame de Reims en el año 496. A partir de ese momento, el vino de la región, primero tranquilo y luego espumoso, se convirtió en el vino de la coronación, el “vino de los Reyes”. Esto contribuirá en gran medida a su notoriedad e imagen como vino mítico.
Pero fue entre 1600 y 1800 cuando se origina tal y como lo conocemos; gracias a Dom Pérignon y otros monjes se impulsaron los ensamblajes (mezcla de uvas) y fue en 1690 cuando por primera vez aparecen los “vinos de Champagne”, sobresaliendo entre los “vinos de Francia”.
En 1685 aparece el tapón de corcho y gracias a esto, la industria del vidrio evolucionó. En 1770 aparecía la botella de Champagne, con un vidrio más grueso que permitía la fermentación en la botella.
Desde mediados del siglo XIX, los habitantes se unieron para defender el Champagne contra los usos engañosos de los productores de vino espumoso que pretendían realzar sus vinos presentándolos bajo la denominación de Champagne. Fue en 1936 cuando el champán fue reconocido y en 1941 se creó el Comité Interprofessionnel du vin de Champagne.
La región francesa es conocida por su clima fresco y suelos calcáreos, ideales para el cultivo de las uvas Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. El proceso de elaboración del Champagne, conocido como “Método Champenoise”, es un proceso meticuloso y laborioso que implica varias etapas, desde la fermentación del vino base, pasando por la mezcla de azúcar y levadura al vino y hasta la segunda fermentación. Vamos a ver todos los pasos con más detalle.
La elaboración del champagne comienza con la vendimia de las uvas utilizadas en el proceso. Después, se extrae el mosto y fermenta parcialmente para obtener el vino base.
Después de la fermentación inicial, algunos champagnes pasan por un proceso de crianza en barrica para desarrollar mayor complejidad. Después, se lleva a cabo la mezcla, combinando vinos de diferentes añadas y/o variedades para lograr el perfil de sabor deseado.
La segunda fermentación en botella es la etapa clave en la elaboración del champagne. En esta etapa del proceso se añade azúcar y levadura al vino base, lo que provoca una liberación de dióxido de carbono, que luego queda atrapado en la botella y genera las famosas burbujas. Después, el champagne envejece durante un período determinado, con un mínimo de quince meses y hasta 10 años en los de mayor categoría, para desarrollar sus sabores únicos.
El proceso de degüelle implica la eliminación del sedimento de levadura después de la segunda fermentación. A continuación, se añade una mezcla de vino y azúcar, llamada licor de expedición, para determinar el nivel de dulzura del champagne. Esta etapa, conocida como dosificación, afecta el estilo final del champagne, que puede variar desde el Brut seco hasta el dulce.
Hay varios tipos de Champagne, que se diferencian por el tipo de uva utilizada, el contenido de azúcar y el tiempo de envejecimiento. Vamos a ver los más importantes:
Hay que tener en cuenta que esta clasificación está enfocada en el nivel de azúcar y no necesariamente en el sabor general del Champagne, ya que otros factores como la acidez y la complejidad también influyen de manera decisiva en la experiencia de degustación. Estos son algunos tipos de Champagne más específicos:
El Blanc de Blancs se elabora exclusivamente con uvas Chardonnay, mientras que el Blanc de Noirs se elabora con Pinot Noir y/o Pinot Meunier. Estos champagnes ofrecen sabores y aromas diferentes, por ejemplo, el Blanc de Blancs tiende a ser más ligero y delicado, y el Blanc de Noirs más robusto y afrutado.
El champagne Rosé obtiene su distintivo color rosa a través de métodos específicos de vinificación, como la maceración breve de las pieles de uva tintas con el mosto. Este tipo de champagne ofrece una experiencia visualmente atractiva y, a menudo, presenta sabores frutales más intensos.
Las bodegas de champagne a menudo producen cuvées de prestigio, seleccionando los mejores vinos de las mejores añadas. Estos champagnes de alta gama, como el Cristal de Louis Roederer, son apreciados por su calidad excepcional y su carácter único y diferenciador.
Este vino elegante y distinguido se elabora con distintas variedades de uva como Pinot Meunier (40%), Pinot Noir (40%) y Chardonnay (20%) en su perfecta madurez gracias a un envejecimiento prolongado en la bodega que potencia su sabor y frescor. En boca presenta notas de albaricoque y pera que se entremezclan perfectamente con sus finas y delicadas burbujas. Su graduación alcohólica es del 11,5% y la temperatura de servicio recomendada está entre los 7º C y los 8º C.
Este vino de la Bodega Moet & Chandon se elabora con uvas Pinot Noir y Chardonnay y es un champagne clásico pensado para gustar a todo el mundo. Tiene un color amarillo con tintes verdosos y aromas delicados a flor de vid y toques de tilo. En boca presenta una gran amplitud donde prevalece el sabor de la Pinot Noir con un final discreto. Su graduación alcohólica es del 12% y la temperatura recomendada de servicio está entre los 6º C y los 8º C.
El Champagne es sinónimo de celebración y lujo en todo el mundo. En Francia, su país de origen, el Champagne tiene una presencia destacada en la cultura y la gastronomía, en la mayoría de celebraciones deportivas y, en general, en el día a día de los franceses.
Fuera de Francia, el Champagne se ha ganado un lugar en las mesas de todo el mundo. Aunque el término “Champagne” está protegido por la ley y sólo puede usarse para los vinos espumosos producidos en la región de Champagne, el estilo y la calidad del Champagne han inspirado a productores de vino en todo el mundo.
A medida que la demanda mundial de champagne ha aumentado, la industria se ha expandido internacionalmente. Marcas francesas de renombre como Veuve Clicquot y Moët & Chandon tienen una presencia sólida en mercados globales y muchas regiones fuera de Francia han comenzado a producir excelentes espumosos utilizando el método champenoise.
Como ves, el Champagne es más que un vino espumoso y una joya de la cultura gastronómica francesa que continúa deleitando a amantes del vino en todo el mundo. Aquí puedes disfrutar de Champagne de calidad con distintas marcas, pruébalos. O revisa nuestro catálogo si no encuentras lo que buscas.
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